Autoestima y ser un oso.

jueves, 6 de octubre de 2011


Hace tiempo que no escribo. Últimamente como sabéis me ha dado por hacer dibujitos. De cuando en cuando miro las visitas al blog. Han bajado, evidentemente. También bajaron los comentarios. Entonces, cuando lo miro, me deprimo. Es curioso que a los blogs puedan pasarle cosas que le pasan a las personas.

Yo a veces me dejo. Dejo de escucharme, dejo de leerme, dejo de interpretarme. Dejo de entenderme. Dejo de verme. Hay un punto en el que, después de todos esos dejamientos, sucede que son los demás quienes dejan de verte. Todo se te escapa. No sabes si es el autoestima o si es que te ha mirado un tuerto. Haces memoria e intentas recordar si realmente has visto algún tuerto en tu vida. Creo que no. Solo recuerdo que de pequeño, cuando veía a esos niños con un ojo vago que llevaban un parche, yo deseaba con todas mis fuerzas poder tener uno también. Uno muchas veces no sabe cómo llamar la atención supongo. Es autoestima quedamos. 

En fin, que no es mi intención hundiros en la miseria. Es más, todo lo contrario. No se porque os cuento esto si quiera. Esto de tener tantas redes y el blog hace que quiera comunicarme mucho más de lo necesario. El otro día tuiteé que estaba cagando. El caso es que quiero deciros que hay que dar una patada al autoestima, que el autoestima es una mierda porque autoestima siempre suele ser autocompasión. Hay que trabajar por lo que queremos, hay que confiar en lo que hacemos y cuestionarnos cada cosa. Hay que escuchar a los amigos y a los desconocidos.

No sé en qué momento dejé de ser un chico de 25 años para pasar a ser una contertulia de Saber Vivir, pero hacedme caso que hoy estoy lúcido.

Besos y abrazos, queridas amigas. Sed un oso*.

*Consejo de mierda que tengo que entrar con calzador porque quiero poner hoy un dibujo de un oso que hice. 

11 comentarios:

fernando dijo...

jajajajajajajajajaaj el consejo final es muy de filosofía orienta. O apache. Que a mi me pasa lo mismo, que cuando no escribo y veo que no me hace caso ni Dios se me va la autoestima. Y lo peor es que cuando escribo (que últimamente estoy un poco Barbara Cartland) y veo que tampoco me dejan comentarios también me chafo. Pero al final, ¡qué coño!, escribo porque me salen del idem y el que me quiera leer que me lea y el que no a Parla. Y mientras tanto, pa mi autoestima, me beso mucho y entro en el bear, que es una manera muy obvia de ser oso.
Ah, y mencanta que vuelvas a escribir. Me gustan mogollón tus dibujitos, pero cuando escribes también!

Anónimo dijo...

Keep writing, my friends!:)
Soy de las personas que husmean por aquí y por allá y nunca dejo comentarios. Y diréis: que desconsiderado por mi parte, pues sí. A partir de ahora os escribiré, lo prometo.
El autoestima se convierte a veces en autoestigma, así que no le deis tantas vueltas. Somos muchos los que os seguimos, porque tenéis talento para esto, así pues continuad, que yo estaré ahí como siempre y ahora dando la nota ;)
A pleasure.

Olaya dijo...

Sigue asi villaraco! ;)

Anónimo dijo...

Dibujas fenomenal, Javichu!! Pero es cierto. Me mola más cuando escribes y cuentas cosas... Insisto, creo que para reavivir tu blog deberías contar el día que te caiste al fiordo, Hewes' sister presente!! Besos y nos vemos pronto. Ana-Ukas

Javier García-Villaraco dijo...

oooooooooh!!! Chicos... esto es genial. Uno escribe su mierdecita, sus pequeñas frustraciones y al momento ya hay gente que te anima y te cuida y te vuelven a dar ganas de escribir por otros mil años. Así que muchas gracias, por leer, por animarme, por decidir comentar, porque si no es aquí, es un like del Fb o un retuiteo y eso también me hace muy feliz. Todo el mundo debería tener un blog.

Mil besos. Os deseo un gran fin de semana, mis queridísimos piscis.

eremita dijo...

Sea como sea, sigues siendo unos de mis Osos preferidos... Grande!!

Javier García-Villaraco dijo...

jejejejeje gracias eremita!!!

Mike Medianoche dijo...

Lo del parche de ojo vago me ha encantado. Una noche de borrachera decíamos que por qué las modernas usan gafas sin graduar, y que si para ser más modernas que ellas lo único que podría superarlo es un ojo vago.


Arriba los osos!

Javier García-Villaraco dijo...

jajajaja ahora ya no lo quiero que conste. Lo del ojo vago digo. El parche sigo queríendolo.

Yolanda dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, que conste que yo te he dejado mas de un comentario en tu blog y creo que tu ni siquiera te has pasado por el mio :(

Hay! La autoestima... jejejeej

Un saludo

rubeliete dijo...

Yo desaparezco mucho de la red, pero cuando vuelvo me pongo al día, nunca dejo de leerte, eres un chico de 25 años pero de los especiales, aunq momentos de bajoncillo, los tenemos todos, Hasta Ana Rosa Quintana.

Por cierto, no sé si cuando eras pequeño los parches que llevaban los niños de Madrid eran ways, pero aquí en mi pueblo eran color carne y les tapaban media cara... a mí me daban miedo

un saludo

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