Feliz 2012 desde Rusia. Con amor.

sábado, 31 de diciembre de 2011


Este año ha tenido grandes cosas y cosas de mierda, pero yo siempre veo el vaso medio lleno y no voy a mencionar nada de lo malo.
Lo que he venido a decir aquí es GRACIAS. Rusia lleva con nosotros nueve meses y no he tenido que esperar mucho para ver sus frutos: unas MIL NOVECIENTAS PERSONAS pasáis por aquí cada mes desde que empecé a lo largo de 68 ENTRADAS del blog. Dejáis comentarios aquí, en Twitter, en Facebool, os preocupáis y me animáis muchísimo. Quien me conoce, lo sabe. Esto es lo mejor que le puede ocurrir a alguien que le gusta escribir. 
YO os dedico ESTA ENTRADA a vosotros, los que estáis ahí siempre. 

Esta entrada será la número 69. 
A buen entendedor...

Con amor, Villaraco.

Nocturlabio

martes, 27 de diciembre de 2011




(A mis padres)

El Reloj de Sol fue inventado por los egipcios hace casi 3500 años. Es sencillo, práctico y bien conocido. Pero son pocos los que conocen el Nocturlabio.

Nocturlabio, literalmente, significa, “el que busca en la noche” y se inventó hará unos 500 años. Es algo más complicado, pero también es más bello. El Nocturlabio habla por el mero hecho de existir; habla de las estrellas para guiarte, de Kochab, de Polaris, de las conquistas que te otorga, de navegaciones imposibles. Cada noche desde entonces ha guiado a alguien en la oscuridad, cuando uno más lo necesita, no sólo en la calma del Pacífico; también en la furia del Índico.

Vosotros sois mi Nocturlabio. Ahora y siempre.


FELIZ NAVIDAD!

sábado, 24 de diciembre de 2011


Feliz Navidad. 
Que el 2012 os traiga nada más que fuerza de voluntad y amor. Mucho amor.

Hacer el ridículo

miércoles, 21 de diciembre de 2011


Ya van tres veces que me encuentro al mismo chico llegando a la clase de alemán. La primera vez se dio con la rama de un árbol en toda la geta. La segunda, se tropezó con un bordillo. Ayer, la tercera, se comió a una señora por mirar a otro lado. Ayer ya no pude contenerme claro, tuve que reírme en su cara. El caso es que el chico este siempre va sonriendo y parece totalmente ajeno a sus evidente descoordinación. Y eso me ha hecho pensar en lo importante que es para nosotros lo que piensan los demás de nosotros.
En su caso, yo y la mayoría de la gente miraríamos a todos los lados primero, para ver si alguien nos ha visto caer, y luego ya nos preocuparíamos por nuestras piernas o caderas rotas. Pero él no, el no mira a ningún lado, parece como si ni siquiera contemplara la opción de que alguien se fuera a parar a juzgarle como yo estoy haciendo en este momento.
Y esto me viene al pelo para contaros que, ayer por la tarde, iba yo caminando por la calle cuando me acordé de una canción sueca y me puse a cantarla. Debido a que no hablo sueco, todo lo que puedo emitir en este idioma son  preciosos soniditos guturales. Pensaba que no venía nadie así que dí el do de pecho. Cuando me dí cuenta, había un hombre detrás de mí, y detrás de él, otras tres personas, y en lugar de callarme, para darle normalidad a la cosa y que viera esa gente que no me avergonzaba por cantar en la calle, decidí seguir cantando, y si me apuras, creo que subí un poco el volumen, lo que hizo que no sólo evidenciar que canto peor que Mila Ximénez con placas en la garganta, sino que soy tonto. Así que, por pensar que estaba haciendo el ridículo, la reacción fue hacerlo un poco más.
Ahora os pregunto, ¿qué opináis? Si no os apetece hablar de esto, podéis hablarme del parecido que tiene el hijo de Kim Jong Il con el Golosina, que no es baladí. 
Os dejo el making of de la canción, de Veronica Maggio, que de sueca tiene lo que yo de senegalés. La canción se llama “Jeg kommer” y el álbum  “Satan i Gatan”, que debe ser algo como “Satán a gatas” (mira, de esto tengo yo más parecido, sobretodo al salir de las discotecas) o “Saltan las gatas”. Sin más.  Ya os digo que no domino el sueco. 




Un plan para las vacaciones

lunes, 19 de diciembre de 2011




Te voy a pedir que me des la mano. Bueno, te la voy a agarrar sin preguntar.

Vamos

Vamos

Vamos

Y nos vamos a ir, y nos vamos a lanzar a comernos las bocas como locos.

Y vamos a bailar la canción que más te guste, y vamos a saciar nuestro apetito a besos, porque solo nuestros cuerpos serán el alimento. 

Vamos a hacer el amor en el suelo y a soplar sueños al aire. Los veremos llegar desde otro lado y los besaremos, como te beso los ojos antes de dormir.

Mi problema de Diógenes

domingo, 4 de diciembre de 2011

No sé como ha llegado hasta ahí, lo he debido sacar en algún momento de algún cajón sin darme cuenta, pero ahí está, encima de mi mesa desde hace días. Es la caja que solía contener el frontal de la radio de mi coche. Sí, ese frontal que decidimos poner todos hará unos 10 años y que absolutamente nadie en su sano juicio lleva a casa. Todo el mundo sabe que ese frontal de la radio duerme en el coche, en un huequito que le has hecho en la guantera entre los papeles del coche, el abrillantador del salpicadero, unos kleenex y un CD de Camela. Nosotros lo sabemos y los ladrones lo saben. Debe ser por eso que me han abierto el coche dos veces. Por eso y porque mi coche es tan viejito que guardo leña en el maletero porque estoy seguro que si no tengo gasolina puede andar unos kilómetros si quemo un madero dentro. No os preguntéis en este momento cómo lo haría, no me gusta que me cuestionen mientras me leen.

El caso es que llevo un rato mirando esa cajita preguntando porqué la guardo si hace un año que me abrieron el coche por última vez y no pienso comprar otra radio. Lo he abierto y he metido mis gafas. Simple. ¡Mira qué bien! Otra funda para gafas, resistente de verdad. ¿No? Pues no. Que nadie se alegre porque he encontrado una utilidad a la mierda de caja esta. Nadie debería alegrarse de mi problema de Diógenes y nadie debería alentarme. No tengo la culpa de ser como soy, seguro que es culpa de mis padres. Pero, joder, es que esa caja seguro que me hace una buena función en el futuro, igual que esa tela roja de lentejuelas, igual que ese retrovisor que encontré un día borracho, igual que ese señor con gorro de copa que hay en mi canapé, igual que ese libro escrito en chino mandarín. Sé que es algo raro guardar un libro de chino, pero espero poder aprender el idioma algún día. No es mi culpa que no tengáis aspiraciones en esta vida.

Esa caja debería ir a la basura ya mismo. Pero esperaré a la siguiente limpieza de cuarto. Ese tipo de limpiezas generales no deberían existir. La gente no debería pasar por el trance de deshacerse de cosas. Bueno... quizá esté exagerando. No… en serio, es terrible ver como alguien te mira a la cara y te dice que “no cree que vayas a usar en ningún momento” el cadáver de esa zarigüeya que encontraste en el margen de la carretera. Blablablabla, paparruchas. !Buscaros una vida gentuza!

¿Qué ve en mí?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Repito imagen sí, listillos.


No es que llevara todo el día con el runrún, ni siquiera la semana anterior. Fue de repente, saliendo del metro, en ese instante en el que el polo norte y el infierno colisionaban contra mi cuerpo en forma de corriente de viento, en el que pensé: ¿qué ve en mí?. En ese momento, dejó de hacer frío o calor, se omitió el ruido y puse el piloto automático hasta donde tuviera que ir. ¿Soy gracioso, divertido? ¿Entiende mis bromas, mi ironía? ¿Soy listo? ¿Le pongo? ¿Soy sensual, sexual? ¿Se puede hablar conmigo?

Es verdad que soy una persona de dudas, que tengo mil siempre y siempre pienso en algo, pero no soy de esos que se critica ni piensa que es una mierda. Hablando en plata, si me encontrara conmigo mismo, me follaría. Creo que estamos de acuerdo en que es inseguridad, pero de otro tipo.

En toda relación hay estadios. Yo no se cuales son. Digo que los hay porque entiendo que tiene que haberlos y porque seguro que es una cosa que puedo decir sin argumentar y vosotros estaréis de acuerdo. Es como decir que “la vida tiene sus fases” o “la amistad tiene sus cosas”. Me encanta hablar como los yayos y el porqué es estadio y no estado lo desconozco. Cada relación tendrá los suyos. La mía con él tiene los suyos también, y creo que las dudas sobre mí me asaltan porque lo mismo estoy pasando un estadio sin darme cuenta. Lo mismo tengo dudas porque veo que esto va guay, porque cada día me gusta más,porque me hace muy feliz, porque me encanta tocarle la barba, porque a veces creo que en una abrazo le voy a romper la columna, porque me atuso el pelo mil veces antes de verle, porque quiero ponerme guapito para él y todas esas chuminadas. Es eso, que estoy loquito por sus huesos.

Voy a taparte los ojos

sábado, 5 de noviembre de 2011



Un espacio ronco, abrupto.
(Una ilusión latente. escondida)
Un ala rota, una mañana alegre.
(Te llevo al mar) 
donde las cosas van y vuelven y permanecen. Donde puedes coger partículas finísimas de estrellas y organismos ya muertos y olvidados. Donde el tiempo puede escaparse entre tus dedos, como la felicidad o los animales asustados.  
Voy a taparte los ojos
para que no veas las cosas feas de este mundo.

Inclusión en la Vida Laboral de las prácticas empresariales. (Antiguos becarios)

jueves, 3 de noviembre de 2011


Como algunos sabéis, hace poco (indeterminación característica de los no periodistas), el Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, anunció que a partir del 1 de Noviembre, los becarios cotizarán a la Seguridad Social. La medida afecta también a los antiguos becarios. En un primer momento decían que había retroactividad hasta 2009, pero en las últimas noticias que he leído no especifica nada.
El caso es que no hay información alguna en la página web de la Seguridad Social y por eso me planté el otro día en mi Tesorería más cercana, la de Conde de Casal. Ahí NADIE SABE NADA. La amabilísima mujer que me atendió ni siquiera sabía que “eso de los becarios” lo había dicho el Ministro. Por tanto, volví a la web y decidí iniciar unas consultas de las cuales os traigo la última, que es la que mejor explica lo que hay que hacer:
Será necesario acreditar por parte del solicitante el haber participado en programas de formación mediante certificación expedida por el organismo o entidad pública o privada que los financió o por cualquier otro medio de prueba válido en derecho de no ser posible la obtención de dicha certificación.
Puede obtener la solicitud del Convenio Especial en www.seg-social.es > Inicio » Trabajadores » Afiliación » Servicios de
Afiliación » Modelos de solicitudes de trabajadores » Modelo TA.0040
Formación- Solicitud de Alta de reconocimiento de convenio especial para personas que participan en programas de formación. Así, os plantaréis en ESTA PÁGINA.
En cuanto a la cotización, el importe será calculado por la Tesorería General de la Seguridad Social, sobre la base mínima de cotización vigente que corresponda a cada período en que se acredite haber participado. Seguramente, 150 € por mes recuperado.
¡¡¡IMPORTANTE!!! Esto no es lo que tienen que pagar los becarios de nueva incorporación. Estas instrucciones son para los BECARIOS PASADOS.
El abono de las cuotas del Convenio Especial se podrá realizar mediante un pago único o mediante un pago fraccionado en un número máximo de mensualidades igual al doble de aquellas por las que se formalice el convenio. Es decir, que si has estado un año de prácticas y tienes que pagar 1800 €, puedes hacerlo en 2 años.
Yo tengo que pagar una pasta. Así que no lo haré.

El espacio que dejaste al marcharte

domingo, 30 de octubre de 2011


Mi respiración se cortó abruptamente.

Un portazo, una patada.

Me tapé los ojos, una vez más. No quiero ver esto, pensé, no puedo. Inicié una maniobra con mi brazo que acabaría colgando el teléfono, pero ese momento nunca llegaba. Nuestra canción favorita no era ya la de un grupo indie finés; era un pitido telefónico infinito. Corrí por un túnel que resultó ser una trompeta, con sonidos oscuros y estridentes. Luego,  percusiones. Hacia lo oscuro.

Tan tan, tan tan, tan tan, tan.

Claro que no se acaba el mundo. Uno puede vivir de por vida con una pierna menos. Puede incluso vivir sin ojos. Pensándolo bien, preferiría vivir sin ver antes que sin una pierna. Bueno, no lo sé. Estas cosas no las piensa uno con claridad si tiene todos sus órganos y sentidos intactos. Pero, ¿y sin corazón?. ¿Puede alguien vivir sin corazón?


Mañana lloverá en Gainesville

lunes, 17 de octubre de 2011




La sesión de Google está programada para que me diga el tiempo que hace en Madrid. Siempre me lo recuerda. Hoy hay 25º de máxima y 11º de mínima. En este mismo momento, 17º,  despejado, 59% de humedad y previsión de nubes.  Durante un año y dos meses viví en Bergen, Noruega, y también me da el tiempo de allí: 10º y lluvia en este preciso momento. Estuve en Nueva York (que está muy difícil según me dicen) un mes y medio, por tanto, también tengo el tiempo de allí: 14º y nublado.

Google me ofrece también el estado del clima en Gainesville, Florida (Flórida en inglés), Tromso, Noruega, (Trumso en noruego) y de las Azores (:D). Tromso es un viaje que tengo pendiente. Gainesville es residencia de la Universidad de Florida. Durante unos días estaba convencido de que ese sería mi sitio por los siguientes 9 meses. Pero no me eligieron a mí. A las Azores sí me invitaron a ir, con otra beca, pero esa la rechacé porque me ofrecieron unas prácticas aquí.

Mantengo el tiempo de todas ellas porque me recuerdan cosas que pudieron ser, caminos que uno pudo tomar en algún momento cuyo destino es totalmente imprevisible. También me recuerda que no siempre se consiguen las cosas y la vida sigue. Yo he podido olvidarme de aquella ciudad americana de la cual, durante unos días, supe direcciones, distancia de la costa, población, coste de vida, fiestas… pero allí el sol sigue saliendo cuando tiene que salir y llueve cuando tiene que llover, esté yo o no. Mañana, la gente de Gainesville tendrá que sacar sus paraguas porque en Gainesville va a llover, pero esto no tiene ninguna importancia ya. 

Autoestima y ser un oso.

jueves, 6 de octubre de 2011


Hace tiempo que no escribo. Últimamente como sabéis me ha dado por hacer dibujitos. De cuando en cuando miro las visitas al blog. Han bajado, evidentemente. También bajaron los comentarios. Entonces, cuando lo miro, me deprimo. Es curioso que a los blogs puedan pasarle cosas que le pasan a las personas.

Yo a veces me dejo. Dejo de escucharme, dejo de leerme, dejo de interpretarme. Dejo de entenderme. Dejo de verme. Hay un punto en el que, después de todos esos dejamientos, sucede que son los demás quienes dejan de verte. Todo se te escapa. No sabes si es el autoestima o si es que te ha mirado un tuerto. Haces memoria e intentas recordar si realmente has visto algún tuerto en tu vida. Creo que no. Solo recuerdo que de pequeño, cuando veía a esos niños con un ojo vago que llevaban un parche, yo deseaba con todas mis fuerzas poder tener uno también. Uno muchas veces no sabe cómo llamar la atención supongo. Es autoestima quedamos. 

En fin, que no es mi intención hundiros en la miseria. Es más, todo lo contrario. No se porque os cuento esto si quiera. Esto de tener tantas redes y el blog hace que quiera comunicarme mucho más de lo necesario. El otro día tuiteé que estaba cagando. El caso es que quiero deciros que hay que dar una patada al autoestima, que el autoestima es una mierda porque autoestima siempre suele ser autocompasión. Hay que trabajar por lo que queremos, hay que confiar en lo que hacemos y cuestionarnos cada cosa. Hay que escuchar a los amigos y a los desconocidos.

No sé en qué momento dejé de ser un chico de 25 años para pasar a ser una contertulia de Saber Vivir, pero hacedme caso que hoy estoy lúcido.

Besos y abrazos, queridas amigas. Sed un oso*.

*Consejo de mierda que tengo que entrar con calzador porque quiero poner hoy un dibujo de un oso que hice. 

Cosas que pienso. Parte 1

miércoles, 21 de septiembre de 2011

BLA BLA BLA (Gilipolleces)

domingo, 4 de septiembre de 2011

Collage: cartón y tipografías de revistas. Los malos escaneos también pasan.  © 2011 Villaraco


Las cosas pasan. Los looks pasan de moda, el tiempo pasa, la gente pasea, las uvas pasan, la piel pasa, los amores, los trenes y las oportunidades pasan de largo y así. Incluso las cosas que permanecen, continúan pasando de uno u otro modo. Se puede decir que, en general, pasar, pasa. 

Septiembre ha llegado, consecuencia de que el tiempo ha pasado, el verano ha pasado. El curro que empecé en julio, lamentablemente, continúa pasando. Nada nuevo ha surgido, es posible que oportunidades hayan pasado y que yo no las haya visto. Lo mismo yo he pasado de largo. O he pasado de moda. YO estoy pasando en este momento. Sucedo. Ocurro. Mi vida y mis expectativas están pasando, ocurren. Los calentones en la calle pasan. Una erección en mal momento pasa a menudo. Una programación terrible está pasando, sucediendo delante de mis ojos ahora mismo, lo que quiere decir que los buenos programadores pasaron por delante de las puertas de las cadenas de televisión y no se pararon. Ahora mismo, un dolor terrible está pasando en mi cabeza. Lo mismo no es tan terrible. El dramatismo, pasa, al igual que está sarta de gilipolleces que os estoy contando. Las gilipolleces, como todo, también pasan. 

Este hombre está mirando la grieta en la pared.

domingo, 28 de agosto de 2011



Este hombre está mirando una grieta en la pared. Cada día, después de tomar el café de la mañana y un trozo de pan, se planta delante de la grieta. Y observa. No siempre se sienta en el mismo lado; cambia de sitio según le da, y no importa si repite sitio dos veces o una semana. Parece que cuando se harta de un sitio, cambia. Cuando acaba, recoge lo poco que haya podido traer consigo – un paquete de tabaco, una Coca Cola, su cartera- y se va. Sin más. Esto puede ser una hora o doce horas después. Eso tampoco importa. Duerme lo que tenga que dormir y vuelve. Seguramente coma, pero yo nunca le he visto hacerlo.

A veces paso cerca de él o hago algo de ruido a propósito, intentando distraerle. Pero él nada, permanece impasible frente a la abertura en la pared. Me he dado cuenta que, a medida que pasa el tiempo, él ha provocado en mí la misma curiosidad que la grieta en él. Él se sienta y mira y yo me siento y le miro.

A veces siento reunir las fuerzas necesarias para perturbarle y preguntarle por esa fascinación que tiene pero, después de incorporarme levemente y apretar la mandíbula, vuelvo a sentarme. Creo que no quiero saber. Durante todo este tiempo he elucubrado bastante y temo que el señor me diga algo inútil y desarme mis románticas teorías. El mundo es mejor tal y como yo lo imagino. 

Pásate cuando quieras...

miércoles, 24 de agosto de 2011



Me he venido aquí porque me he agobiado ahí fuera. Aquí no se puede predecir el tiempo, pero es predominantemente frío. La tempera de hoy es de 15ºC. Corre una ligera brisa y sale el sol. A ratos. No, si ya lo decía yo que iba a llover, pero me he venido sin paraguas. Nunca confío en mis primeros impulsos. Debería empezar a hacerlo. Llegar aquí no es fácil; esto es un lío de camimos, calles coartadas y direcciones equibocadas, como cualquier cabeza, supongo. Creo que ni siquiera me he venido a pensar, estoy por estar. Me encantaría que te pasaras un día por aquí. A ver que pasa... 




** He decidido aclarar el tema. SÉ que equivocar es con V. Tampoco se dice "camimos" ni "calles coartadas". Es parte del texto. De todos modos, gracias aquellos que me han advertido en público y privado de la falta. 

En el Cuerno de África.

domingo, 21 de agosto de 2011



Las cosas importantes siempre acaban ocupando un segundo plano. Así es como vemos la realidad nosotros, entre un andamio y un árbol. Unos hablando de beneficios de la visita del Papa, rezando y cantando por las calles. Otros, los importantes, haciéndonos la vida imposible a los que vivimos en Madrid, con cortes de tráfico imposibles, colapsos del transporte público y violencia. Otros, quejándonos porque nos sentimos incómodos por cuatro días de nada. Yo el primero. 

Creo que algo nos falla. Que lo verdaderamente importante no está aquí  en Madrid. Ni en Roma. Lo verdaderamente importante está en otro lado, y si no nos hacemos cargo de ese lado, pronto no habrá metros y trenes de los que quejarse, ni rezos que valgan. No habrá Madrid y no habrá Roma. Nada. 

Yo me siento un poco más egoísta que antes. Y no me gusta. 

Ibas tú de peregrino (y te pagaron el visado)

viernes, 19 de agosto de 2011

A todos los que seguís comparando la visita del Papa con el Orgullo Gay, os quiero decir:

Que no se pueden comparar, porque las personas que acudimos al Orgullo - homosexuales, bisexuales, transexuales y sobretodo, heterosexuales-, no somos devotos de la Virgen de Britney Spears ni la de Kylie, es decir, que ser homosexual no es una religión. Ser católico sí, y en nuestra constitución dice que España es un estado aconfesional, que no pertenece o está adscrito a ninguna confesión religiosa. No obstante, soy consciente de que millones de personas en nuestro país son católicas, mi propia madre sin ir más lejos, y respeto profundamente las creencias de los demás.

Que me parece estupendo que vengan millones de católicos de todo el mundo a encontrarse con Dios en las calles de mi ciudad; yo mismo he visto el cielo en más de una ocasión en algún portal. Que veo que se lo pasan bien, que van cantando y riendo, y conocen a mucha gente y tienen nuevas experiencias. Juro que me parece perfecto. Aunque me encantaría que no ocuparan las calles con sus banderitas de cinco metros, que no fueran de la mano en grupos de 30 personas ocupando toda una acera (esa gente tiene ya pelos en los genitales, por el amor de Bjork), que fueran más considerados y no rezaran y cantaran a gritos por las calles ni se quedaran asombrados mirando como si hubieran visto a Jesucristo en el culo de un perro cuando ven a dos amigas mías pareja besándose. Pero no tocaré este tema ahora. 

Que me parece una vergüenza que Telemadrid (aka Telesperanzacatólica por unos días) esté dando la cobertura que está dando a las jornadas de la JMJ, porque a la manipulación constante que sufre por parte del gobierno popular de la Comunidad, se suma el corte ultracatólico que las JMJ le han dado, y yo no puedo soportarlo. Además, la realización necesaria para cubrir las misas y poner todos los días dos unidades por el centro como mínimo valen su dinerito, y mientras que están entrevistando todos los días a peregrinos por el centro y trayendo coristas católicos a los platós, no están cubriendo el resto de cosas que ocurren en la Comunidad, como que un joven católico voluntario de la JMJ planeaba atentar contra la manifestación laica del 17A, a la que asistí. Vamos, que nos quería hacer un Utøya, como Dios manda y nunca mejor dicho.

Que entiendo que una ciudad como Madrid, grande, cosmopolita y abierta, acoja un evento así, pero no a ese precio. Porque puedo entender que el Ayuntamiento se haga cargo de la limpieza (a ver si el ABC menciona la mierda que van a dejar los peregrinos en las calles con el mismo tono que habló de ‘los gays’), que se corten calles modificando la ruta de todos los autobuses que paran en Cibeles (aunque me parece totalmente desmesurado), que llenen el Retiro de confesionarios y stands etc etc etc. 


Pero no puedo entender que les subvencionen el abono transporte para la jornada, subvención que dicen que asumen las empresas colaboradoras, las cuales tienen beneficios fiscales por colaborar. ¿No lo merecen más los parados de la Comunidad de Madrid? Pregunto… Y no puedo entender que no se cobre los gastos de visado ni que les dejen los colegios públicos para alojarse. Eso no es turismo perdona, porque si yo me desplazo a Nueva York a un concierto de mi grupo favorito, a mí me cobran mi visado y me hospedo en un sitio pagándolo. Me parece perfecto que les alojen en las parroquias, pero no en los colegios ni polideportivos, que son de todos.Además, también tendrán cheques para comer gratis en sitios como el Vips (con su menú del peregrino), un día de cine a 1€, conciertos y misas por toda la ciudad y demás entretenimientos.

Repito, eso no es turismo, eso es venir de gorrilla, y no culpo a los peregrinos, culpo a la gente que permite que la Iglesia siga teniendo tantísimos beneficios en un Estado que se declara aconfesional en su propia Constitución. 

Espero que todo el mundo lo pase genial, que disfruten de mi ciudad que es un sitio estupendo y lleno oferta cultural. Por cierto, que casualmente el Museo del Prado será gratis durante toda la JMJ, aunque el Museo ha dicho que no tiene nada que ver con los peregrinos, cosa que me inspira tanta confianza como Falete en un buffet libre.

Dicho esto, os dejo que tengo que hacer de vientre.

La culpa es de Leticia Sabater

lunes, 15 de agosto de 2011


LAS UÑAS. No se si empezó porque no me corté las uñas de los pies antes de salir o porque no encontré la batería de la réflex. Me gustaría saber donde se empezó a torcer la cosa. En esto y en todo. Vuelo unas filas por detrás de Leticia Sabater. Doy gracias de que no sea un vuelo nocturno, porque tengo entendido que Leticia Sabater no puede comer después de las 12 y tampoco se la puede mojar. Aterrizamos con un golpetazo y, en un impulso muy ridículo, decido ponerme las lentillas nada más encontrar un baño, para poder así salir al la zona de recogidas como una folklórica con las gafas de sol puestas, pero –oh, vaya!- me dejo las gafas de ver en el baño. Aviso Nº1. Llegamos, nos bañamos en la pisci, cenamos un señor churrasco y jugamos al ‘Hotel’. ¿Qué más se puede pedir? Pues ver las estrellas en el jardín. Yo tengo una aplicación que me deja verlas y me dice cuales son y tal y cual, ¡seguidme!, les digo mientras avanzo por el oscuro jardín, pero –oh, vaya!- no caigo en que en el medio del jardín está la piscina. Bueno, mejor dicho, caigo de lleno. Aviso Nº2. Y salgo y pongo cara de bobo y veo que lo único que ilumina el jardín ahora es mi teléfono móvil, y lo hace desde el fondo de la piscina. El móvil, que había muerto, será sepultado en un kilo de arroz durante los 2 días siguientes. En esos dos días me quemo las corvas al sol de la playa de Corrubedo, me encuentro 50 euretes en una agenda y salgo de fiesta por Santiago de Compostela. Anoche, me hincho por última vez a churrasco hasta el año que viene y gano al ‘Hotel’ por goleada. Una vez. Luego pierdo. Mi móvil sigue sin funcionar. Vuelta a Madrid. Nuestro coche se avería y tenemos que volver en un cochazo que nos pone el seguro. Nos deja en mi casa y yo llevo a mi amiga a la suya. Ya casi estoy en casa. Tego ganas de llegar porque estoy cansado y porque, honestamente, me cago, pero –oh, vaya!-, mi coche falla en un túnel de la M-30 y ahí me quedo. Aviso Nº3. Llega grúa y nos deja en casa a mí y a mi latilla. El teléfono, milagrosamente, funciona y encuentro la batería de la réflex. 

Después de darle vueltas, un viaje que empezaba con Leticia Sabater en el avión, no podía ser bueno. Así que he decidido que Leticia es el origen de todos mis males desde hace 4 días. Leticia, hija de puta, ojalá te caigas a una piscina, no ya con un móvil, si no con un tostador, te quemes y te metan en arroz durante un año. 

Conceptos ilustrados II

miércoles, 10 de agosto de 2011




  • © Villaraco 2011

- Sí, me ha dado por ilustrar los dichos y frases hechas españolas y espero que os guste. Aprovecho para deciros que, si tenéis alguna sugerencia para ilustrar en este sentido (u otro... que a mí me da igual), estoy abierto a todo. Podéis comunicaros conmigo via twitter o via Facebook o como sea. Los enlaces quedan a la derecha de este texto. 

- Me alegra saber que el macroescenario del Papa en Cibeles está avanzado. Es superparecido al de Muse pero me temo que tendrá más de Kylie cuando se suban todas esas sotanas. 

- Casi entrando en el cercanías de Recoletos, he visto como un chico que hablaba por el móvil se dirigía a las escaleras mecánicas para bajar al vestíbulo. No me ha dado tiempo a decirle que las escaleras esas eran de subida. El chico ha puesto sus pies en las escaleras y el resto os lo imagináis. 

- En este momento escribo desde el wc. 

- Y todo eso, que diría mi madre. 


Tú, que crees que me conoces

domingo, 7 de agosto de 2011


  • © Villaraco 2011


Obviamente, no es lo más reseñable de mí. Debería ser más alto o hacer una letra más pequeña, así podría dar más detalles.

Nadie puede decir que no me desnudo en mi blog. 

Tengo algo que decirte

martes, 2 de agosto de 2011

© Villaraco 2011



Me das la mano y me pides que gire. Gira. Yo hago caso, porque pocas cosas que dices tú son desoídas. Giramos. Tú te ríes. Yo te veo a cámara lenta, tu sonrisa, tu pelo alborotado. Somos dos manillas de un reloj que en este momento dan cuerda al mundo y nuestras manos unidas son el centro del universo. Somos una circunferencia imperfecta, a veces octógono. Me escurro con la nieve, caigo y te arrastro. Tengo algo que decirte. ¿Es bueno?, preguntas. Claro que es bueno. Entonces habla. 

Why don't you see me?

viernes, 29 de julio de 2011


© Villaraco 2011


Hay personas que, de tanto desear pasar desapercibidas, acaban desapareciendo. Y nadie las ve nunca más.


Some people who try to go unnoticed so badly end up disappearing. Then they cannot be seen anymore.

Tengo ganas de todo

domingo, 24 de julio de 2011

Villaraco © 2011 

Tengo unas ganas locas de escuchar música. De beber cerveza. De comer tortilla de patatas hasta reventar.  Tengo ganas de correr y de gritar, de viajar, de bañarme en bolas. Tengo ganas tirarme en el suelo, de comer fresas y se me irrite la lengua. Tengo ganas de llorar desconsoladamente y de reírme hasta que me duela la cabeza. Tengo ganas de provocar una discusión enorme y salir airoso, ganas de bailar toda la noche. Tengo ganas de escribir hasta que se me caigan los dedos y de ver series hasta que me lloren los ojos. Tengo ganas de pillar una ola de esas que te golpean y no te dejan salir del agua en un rato en el que piensas que vas a morir ahogado. Tengo ganas de romper un cristal con el puño. Tengo ganas subirme a un árbol y escupir a alguien que pase por debajo, de aporrear una batería. Tengo ganas hacer el amor en un baño. Tengo ganas de conducir a 180 kilómetros por hora, o a 200. Tengo ganas de caerme de la bici, de subirme una montaña con resaca y de mear en el ascensor. Tengo ganas de vivir como un loco demente, tengo ganas de absolutamente TO-DO.  

Hablar está sobrevalorado

jueves, 14 de julio de 2011


Entiende sus quejas, pero no sabe qué contestar. Le da vergüenza. Y escucha y escucha y traga y traga y no sabe qué decir. Está en blanco. “La expresión oral está sobrevalorada”, se limita a decir. Respira el humo que dejan esas palabras durante uno instantes y sonríe por dentro. “Menuda acabo de soltar…”, piensa. Los dos están desnudos en la cama, parece que ha pasado el trago. 

Villaraco © 2011

No estoy de acuerdo.

Mierda, piensa. ¿Ahora qué, en qué no estás de acuerdo?, pregunta.

El hablar no está sobrevalorado, lo que pasa es que tú has encontrado una manera cómoda de decir las cosas que piensas sin tener que decirlas cara a cara, y eso es porque tienes vergüenza de decirlas.

Vuelve la imagen del conejo. Cuando se siente acorralado, piensa en un conejo corriendo por el campo huyendo de un león. El conejo se adentra en lo más profundo de su madriguera y cierra un portón de hierro y se tira al suelo. Respira hasta que se calma su diminuto corazón. ¿Por qué siempre se castiga al conejo, por qué?, se sorprende diciendo en voz alta.

¿Qué dices?, responde él asustado. 

Nada. ¿Por qué es mejor decir las cosas cara a cara?. La gente como tú habéis hecho que durante años, ¡qué digo durante años, durante siglos!, ¡durante milenios!, que las personas como yo nos sintamos inferiores por el mero hecho de no estallar con una diarrea de palabrería sin ordenar, que nos sintamos inferiores por no decir lo que pensamos en el mismo momento en el que nos preguntan o nos atacan. ¡Basta ya, dictadores! ¡Basta ya, por el amor de Dios! ¿Quieres que te diga la verdad?

Por supuesto.

La verdad es que cuando me hablan, cuando algo me sienta mal, cuando creo que debería decir algo, cuando me cabreo, o incluso cuando el profesor pregunta si tenemos alguna duda, YO no tengo nada que decir. Ab-so-lu-ta-men-te NA-DA. ¿Entiendes? No es que me guarde la pregunta para después, es que ni si quiera sé si me he enterado, o lo mismo estoy pensando en si el naranja es un color fácil de combinar, o si este sábado saldré o me quedaré en casa, o si he tirado de la cadena después de cagar. ¿Entiendes?

Sí, si te entiendo, pero sigo sin estar de acuerdo. Creo todo lo que piensas va encaminado a defenderte.

Joder, joder, joder, joder, joder. Joder, piensa. ¡Joder!, acaba gritando. 

Fotomatón, hace 59 minutos.

jueves, 7 de julio de 2011


7/7/11 - 13:46:19 - 4€


Hace años que no me hacía unas fotos de carnet en un fotomatón. Ni en un fotomatón ni en ningún otro lado, claro; no creo que pueda uno ir haciéndose fotos de carnet a placer donde le salga del. Me he hecho unas hace 47 minutos. Tenía la opción de ir a un fotógrafo también en mi barrio, pero he ido a un fotomatón. Ese fotógrafo, nada más sentarte, empieza a modelar tu cara como a un Potato; te mueve la nariz, el pelo, la boca y te gira, de tal manera que tengo la sensación de que cuando dispara la cámara yo estoy de espaldas a ella o con la cabeza girada cual niña poseída. Prefiero el fotomatón. Salgo natural. Con mi cara de iguana habitual, mi ojo izquierdo más cerrado habitual, mis brillos habituales, orejas grandes habituales, mi no-afeitado habitual y marca de las gafas habitual.

A veces me miro en el espejo, como lo he hecho hoy antes de hacerme las fotos y pienso “esta es tu cara”, “este eres TÚ”. Me veo en fotos habitualmente pero no llego a reconocerme como YO. Es normal, YO no soy lo que más veo en mi vida. Veo a otros y reconozco sus rasgos todos los días, sé como son, pero es a MI a quien me cuesta reconocerme, y más que eso, es a MI a quien me cuesta conocerme.

“Así que este soy YO, eh. Encantado. /Encantado./ No estoy nada mal, ¿no?/ Si tú lo dices… / Sí, eso digo, dame la razón/ Tienes razón. / Así sí... así, sí. Suerte/ Si tú lo dices...”

Bear leaving naked

sábado, 2 de julio de 2011

© villaraco 2011 


Mejor no esperar nada // Better not to expect anything

La gente quiere follar

viernes, 1 de julio de 2011


Hace calor, ando medio en bolas, sudo y tengo pensamientos impuros (o súper puros, según como se mire). Esto podría ser parte de una conversación del Bear, pero no, es la constatación de un hecho. El verano hace que ande salido como un mono, y lo digo abiertamente porque creo que le pasa a todo el mundo y quien niegue esto es un mentiroso que debe arder en el infierno viendo como el resto de la humanidad folla por toda la eternidad. En todos los lugares se respira sexo, hormonas pululan por los conductos del aire acondicionado y viajan de mi piel a diversas pituitarias, elevando aun más si cabe la temperatura, y del mismo modo en el sentido contrario. Pues eso, como monos. Esto tiene como máximo apogeo el barrio de Chueca en estos días de Orgullo, y más concretamente en algún bar de Chueca, o en todos a la vez, que llegas y dices "huele a sexo". Es verano, chicos y chicas, y la gente quiere follar, quiere salir a la calle ligera de ropa y gritar al mundo: ¡¡¡Soy mucho más fácil de lo que parece, NO SOY INALCANZABLE!!!

En verano da un poco igual lo que te lleves a la cama, porque es verano y queda justificado, y también podemos beber, porque está totalmente justificado, si es preciso, un martes. Los chicos podemos salir con la camisa casi abierta a lo lolailo y decir a alguien todas las guarradas que queremos hacerle, porque, seguramente, no lo recordará, está permitido, y podemos arrimar cebolleta mucho más de lo normal (esto en el mundo gayer está casi siempre bien visto). Las chicas y Jared Leto podéis sudar como cerdas y que se os corra el rimel confiriéndoos de un aspecto de mapache enternecedor a la par que salvaje que no ahuyentará a nadie. Es verano y todo es posible. Es posible incluso, levantarte con algo al lado y golpearle con un despertador el cráneo hasta obtener una respuesta, porque en verano te puedes ir a la cama con seres que, de no ser porque te hablaron en algún momento de la noche, hubieras jurado que era un saltamontes a la mañana siguiente, porque la vida no te había dado claves para identificarle como ser humano. Es por eso que el verano es más idílico de lo que pensamos, porque no recordamos exactamente que pasó y tendemos a dulcificarlo.. Pero eso son gajes del verano. Por cierto, es la primera vez que escribo la palabra “gajes” y me parece una palabra horrible. Gajes, gajes… qué mierda de palabra. Y todo eso, que diría mi madre.