La culpa es de Leticia Sabater

lunes, 15 de agosto de 2011


LAS UÑAS. No se si empezó porque no me corté las uñas de los pies antes de salir o porque no encontré la batería de la réflex. Me gustaría saber donde se empezó a torcer la cosa. En esto y en todo. Vuelo unas filas por detrás de Leticia Sabater. Doy gracias de que no sea un vuelo nocturno, porque tengo entendido que Leticia Sabater no puede comer después de las 12 y tampoco se la puede mojar. Aterrizamos con un golpetazo y, en un impulso muy ridículo, decido ponerme las lentillas nada más encontrar un baño, para poder así salir al la zona de recogidas como una folklórica con las gafas de sol puestas, pero –oh, vaya!- me dejo las gafas de ver en el baño. Aviso Nº1. Llegamos, nos bañamos en la pisci, cenamos un señor churrasco y jugamos al ‘Hotel’. ¿Qué más se puede pedir? Pues ver las estrellas en el jardín. Yo tengo una aplicación que me deja verlas y me dice cuales son y tal y cual, ¡seguidme!, les digo mientras avanzo por el oscuro jardín, pero –oh, vaya!- no caigo en que en el medio del jardín está la piscina. Bueno, mejor dicho, caigo de lleno. Aviso Nº2. Y salgo y pongo cara de bobo y veo que lo único que ilumina el jardín ahora es mi teléfono móvil, y lo hace desde el fondo de la piscina. El móvil, que había muerto, será sepultado en un kilo de arroz durante los 2 días siguientes. En esos dos días me quemo las corvas al sol de la playa de Corrubedo, me encuentro 50 euretes en una agenda y salgo de fiesta por Santiago de Compostela. Anoche, me hincho por última vez a churrasco hasta el año que viene y gano al ‘Hotel’ por goleada. Una vez. Luego pierdo. Mi móvil sigue sin funcionar. Vuelta a Madrid. Nuestro coche se avería y tenemos que volver en un cochazo que nos pone el seguro. Nos deja en mi casa y yo llevo a mi amiga a la suya. Ya casi estoy en casa. Tego ganas de llegar porque estoy cansado y porque, honestamente, me cago, pero –oh, vaya!-, mi coche falla en un túnel de la M-30 y ahí me quedo. Aviso Nº3. Llega grúa y nos deja en casa a mí y a mi latilla. El teléfono, milagrosamente, funciona y encuentro la batería de la réflex. 

Después de darle vueltas, un viaje que empezaba con Leticia Sabater en el avión, no podía ser bueno. Así que he decidido que Leticia es el origen de todos mis males desde hace 4 días. Leticia, hija de puta, ojalá te caigas a una piscina, no ya con un móvil, si no con un tostador, te quemes y te metan en arroz durante un año. 

5 comentarios:

Oscar dijo...

Jajajajajaja! Que bueno lo del arroz...En serio es todo veridico?

Javier García-Villaraco dijo...

jajaja vamos que si es cierto.... mano de santo!! Al menos con mi Samsung Galaxy

Ana Pepinillo dijo...

Jajajajajaja madre mia, y yo que pensaba que leticia estaba muerta! me dejas loca!

fernando dijo...

jjajajjaajajajajajajajajajajajajajajajaajajajajajajaj a partir de ahora habrá que llamarla LS como a JP y JV... Los gafes más grandes!!!! ¡¡Y no se les puede nombrar!!! Así que si no sabes quien es JP, es el que cantaba con Junior en los 70's. Y JV fue a eurovisión con el tema "quieres que bailemos un vals". Ea.

Javier García-Villaraco dijo...

Que Leticia estaba muerta? nooooooooo jajajaja Ay Fernando, no se ninguno! Qué nombres son esos, qué nombres son!

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