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El Síndrome de Yuri Gagarin existía

lunes, 22 de abril de 2013



Hace 2 años, escribí esto: 

"Yuri Gagarin llegó al espacio, lo vio y se volvió. Él fue el primero. Durante todo el viaje estuvo en contacto con el control de tierra. Yuri usaba el nombre Kedr, y a las 10:06 dijo esto:
Kedr: Veo el horizonte de la Tierra. Una aureola muy bonita lo rodea. Como un arcoiris que va desde la superficie de la Tierra y por debajo. Muy hermoso. Lo veo por la ventanilla derecha. Veo estrellas a través del Vzor y observo cómo se mueven. Una vista realmente hermosa. Continúo el vuelo en la sombra de la Tierra. En la ventanilla de la derecha ahora veo una estrella. Se mueve de izquierda a la derecha por la ventanilla. Se fue la estrellita. Se fue, se fue.

Supongo que Yuri, al contemplar el espacio, se sentiría grande y pequeño a la vez, un poco alegre y un poco solo, un poco perdido y un poco más seguro. A este mundo de contradicciones astronómicas, de claroscuros estelares, es lo que he decidido llamar "
 Síndrome de Yuri Gagarin", y siento que estoy muy enfermo." 
Di así el paso de la automedicación a la autodiagnosis y no me siento culpable, porque dos años después de la revelación al mundo del síndrome, he descubierto un par de cosas. 

La primera es que el síndrome es compatible con la vida, al menos fisiológicamente hablando. No altera cuerpo y no tiene propiedades nocivas. No está demostrado, pero se cree que es sano para la mente incluso. Yo sigo padeciéndolo y ya veis que estoy bien. Algunos gases de cuando en cuando, pero bien. Sano, limpio y despierto. 

La segunda cosa que he descubierto es que este síndrome no lo he inventado yo. Fue nombrado por primera vez en 1987 por Frank White en su libro "The Overview Effect — Space Exploration and Human Evolution" (Houghton-Mifflin, 1987) y, afortunadamente, va más allá de esa breve descripción que hice yo hace dos años. Esto me ha hecho particularmente feliz. Al final, uno queda un poco libre cuando tiene alguna certeza y yo sabía que no estaba loco ni había tenido un día mas emo de lo normal. Lo que me imaginaba existe. 

Mas feliz me ha hecho saber que el año pasado se hizo un cortometraje sobre ello titulado "OVERVIEW" por un colectivo inglés llamado Planetary Collective, que ahora tiene en marcha un proyecto igual de fantástico llamado "Continuum" y cuyo trailer podéis ver si cotilleáis en su página de Vimeo. 

Yo os dejo "Overview" (sin subtítulos en español, porque no los hay). 



OVERVIEW from Planetary Collective on Vimeo.

Nocturlabio

martes, 27 de diciembre de 2011




(A mis padres)

El Reloj de Sol fue inventado por los egipcios hace casi 3500 años. Es sencillo, práctico y bien conocido. Pero son pocos los que conocen el Nocturlabio.

Nocturlabio, literalmente, significa, “el que busca en la noche” y se inventó hará unos 500 años. Es algo más complicado, pero también es más bello. El Nocturlabio habla por el mero hecho de existir; habla de las estrellas para guiarte, de Kochab, de Polaris, de las conquistas que te otorga, de navegaciones imposibles. Cada noche desde entonces ha guiado a alguien en la oscuridad, cuando uno más lo necesita, no sólo en la calma del Pacífico; también en la furia del Índico.

Vosotros sois mi Nocturlabio. Ahora y siempre.


La civilización efímera

miércoles, 20 de abril de 2011

Choque planetario. Villaraco 2011 ©


Hace dieciocho días, el Gran Señor de Mo’ohk, murió de viejo y su hijo mayor, Ïashur, ocupó el trono de Mo’ohk con una ceremonia en el Templo de Nutsa, como mandan las escrituras. Se convertía así en el Señor número 11618º de la historia reciente de ese diminuto planeta, situado en el Cúmulo de Virgo. El Gran Señor difunto, Erkam, que así se llamaba en realidad, había pasado sin pena ni gloria en su reinado. No había fundado grandes poblaciones, no había descubierto ningún elemento nuevo, no había conseguido paliar la sequía que asolaba a la población ni nada. La gente no sabía su nombre. Tampoco, como ningún otro, había conseguido anunciar avances lo que realmente preocupaba mohktasíes: prolongar su vida, ya que los mohktasíes no vivían más de quince años. Era una civilización efímera de manera natural y su corta vida la compensaban con un crecimiento poderoso y acelerado en el primer año, lo que les permitía alcanzar la vida adulta a la edad de dos años.

Durante siglos nadie se había preocupado de hacer nada más que beber, guerrear, matar y quemar su tierra por diversión. Eran muy pocos los que se habían preocupado de estudiar cómo funcionaba ese pequeño mundo en el que vivían. Esto cambió hace dos siglos cuando el científico mohktasí Al’habem, que había estudiado el cielo de Mo’ohk durante toda su vida observó, justo antes de morir, que la piedra que flotaba allá en lo alto, sobre sus cabezas, era cada vez más y más grande. Su primera hipótesis fue que la piedra se expandía, pero después de millones de cálculos, concluyó que el cuerpo lo que hacía era acercarse. Al’habem predijo que la piedra colisionaría con su planeta dentro de 200 años, y la fuerza sería tal que todo quedaría reducido a partículas más pequeñas que el polvo, se desintegraría.

Paradójicamente, la noticia del fin del mundo no hizo que los mohktasíes aceleraran su ritmo de destrucción, como era previsible, sino que el interés por prolongar su vida y la manera de evitar ese colapso se extendieron y reinó la paz. Hoy, 174 años después del anuncio de Al’habem, los mohktasíes han conseguido extender su vida en más de veinte años, con el correspondiente aumento de sus capacidades físicas. Este paso evolutivo ha hecho que conozcan por primera vez lazos afectivos entre ellos y que desarrollen la conciencia. Esta misma mañana, Ïashur, diecisiete días después de ocupar su trono, ha anunciado desde el mismo templo en el que se coronaron sus ancestros, que la gran piedra colisionará en unas horas con su planeta. Es tarde para Mo’ohk. 


El Síndrome de Yuri Gagarin

martes, 12 de abril de 2011










Hace 50 años un hombre llegó al espacio lo vio y se volvió. Era el primero y se llamaba Yuri Gagarin. Durante todo el viaje estuvo en contacto con el control de tierra. Yuri usó el nombre Kedr, y a las 10:06 dijo esto:
Kedr: ¡Atención!. Veo el horizonte de la Tierra. Una aureola muy bonita lo rodea. Como un arcoiris que va desde la superficie de la Tierra y por debajo. Muy hermoso. Lo veo por la ventanilla derecha. Veo estrellas a través del Vzor y observo cómo se mueven las estrellas. Una vista realmente hermosa. Continúo el vuelo en la sombra de la Tierra. En la ventanilla de la derecha ahora veo una estrella. Se mueve de izquierda a la derecha por la ventanilla. Se fue la estrellita. Se fue, se fue.
Desde Yuri, cientos de personas han vuelto a subirse a las estrellas para contarnos qué veían. Gracias a ellos y a los que observan el cosmos desde la Tierra, hemos llegado a conocer miles de planetas, millones de estrellas y galaxias, nebulosas y hasta agujeros negros. Sabemos que no somos más que una uña en el cuerpo de un gigante, un gigante echo de luz que crece y avanza, aunque nosotros no notemos ni el más mínimo balanceo.  Todos intentamos dar respuestas a preguntas milenarias: ¿qué hacemos aquí?, ¿qué hay ahí fuera?.


Supongo que Yuri, al contemplar el espacio, se sentiría grande y pequeño a la vez, un poco alegre y un poco solo, un poco perdido y un poco más seguro. A este mundo de contradicciones astronómicas, de claroscuros estelares, es lo que he decidido llamar "
Síndrome de Yuri Gagarin", y siento que estoy muy enfermo. 

*NOTA: La transcripción de Gagarin proviene de: 
La Yuriesfera <http://www.yuriesfera.net/>