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Al menos flotamos

domingo, 20 de enero de 2013





Avanzo incansable, sin control,
como una tempestad que convierte en astillas a los barcos.
Desmembrados, tocados, abatidos,
los restos de las naves que cruzaban el Atlántico se preguntan cómo volver a ser,
si quiera algo.
Y se observan en silencio, maquinando,
trazando un plan para volver a ser un barco,
y no hacen muecas ni aspavientos ni nada.
Tan solo uno piensa en alto: 
bueno, por lo menos flotamos. 

Poesía visual

domingo, 4 de marzo de 2012


Química avanzada para el fin del mundo.

martes, 24 de enero de 2012


Una sombra se alarga y me congela los dedos.
Avanzas como una tormenta eléctrica hacia mí para salvarme. 
Nubes de hierro y uranio, un monstruo saliva en la oscuridad. 
Me rodeas con tus brazos de neón y me besas, catalizando esta reacción
que acabará engullendo mariposas, rascacielos y montañas.
La ciudad arde a lo lejos entre rayos y explosiones;
mis manos desgarran la pared y tu espalda.
Vamos a sentir el fin del mundo, explotando y ardiendo como lo hacen el resto de las cosas. Y volveremos. Una y otra vez.

Voy a taparte los ojos

sábado, 5 de noviembre de 2011



Un espacio ronco, abrupto.
(Una ilusión latente. escondida)
Un ala rota, una mañana alegre.
(Te llevo al mar) 
donde las cosas van y vuelven y permanecen. Donde puedes coger partículas finísimas de estrellas y organismos ya muertos y olvidados. Donde el tiempo puede escaparse entre tus dedos, como la felicidad o los animales asustados.  
Voy a taparte los ojos
para que no veas las cosas feas de este mundo.

SINSENTIDOS

miércoles, 1 de junio de 2011





  
Que tú me perdieses y yo me dejara,
que yo me perdiese y tú me encontraras. 
A veces sólo se piden sinsentidos, cuando se pierden los sentidos y no podemos hablarnos cara a cara. 
Que tú me enredases y no protestara, 
que yo te enredase y a ti te encantara.
Cundo escribo cuando no puedo hablar y se me traban las palabras. Cuando hace calor y te derramas en mis brazos, cuando las lágrimas dibujan los trazos de mi cara.
Que tú no supieses y yo te contara,
que yo me riese y se te contagiara.
Tienes dos manos y dos pies, una boca,
un nada especial en la cara.
Que tú no me vieses y me imaginaras,
que yo te acariciara con mis palabras.