![]() |
| 7/7/11 - 13:46:19 - 4€ |
Hace años que no me hacía unas fotos de carnet en un fotomatón. Ni en un fotomatón ni en ningún otro lado, claro; no creo que pueda uno ir haciéndose fotos de carnet a placer donde le salga del. Me he hecho unas hace 47 minutos. Tenía la opción de ir a un fotógrafo también en mi barrio, pero he ido a un fotomatón. Ese fotógrafo, nada más sentarte, empieza a modelar tu cara como a un Potato; te mueve la nariz, el pelo, la boca y te gira, de tal manera que tengo la sensación de que cuando dispara la cámara yo estoy de espaldas a ella o con la cabeza girada cual niña poseída. Prefiero el fotomatón. Salgo natural. Con mi cara de iguana habitual, mi ojo izquierdo más cerrado habitual, mis brillos habituales, orejas grandes habituales, mi no-afeitado habitual y marca de las gafas habitual.
A veces me miro en el espejo, como lo he hecho hoy antes de hacerme las fotos y pienso “esta es tu cara”, “este eres TÚ”. Me veo en fotos habitualmente pero no llego a reconocerme como YO. Es normal, YO no soy lo que más veo en mi vida. Veo a otros y reconozco sus rasgos todos los días, sé como son, pero es a MI a quien me cuesta reconocerme, y más que eso, es a MI a quien me cuesta conocerme.
“Así que este soy YO, eh. Encantado. /Encantado./ No estoy nada mal, ¿no?/ Si tú lo dices… / Sí, eso digo, dame la razón/ Tienes razón. / Así sí... así, sí. Suerte/ Si tú lo dices...”
